28_Libro_El_profeta_Oseas
Oseas
Capítulo 1
1 PALABRA de Jehová que fué á Oseas hijo de Beeri, en días de Ozías,
Joathán, Achâz, y Ezechîas, reyes de Judá, y en días de Jeroboam hijo de
Joas, rey de Israel.
2 El principio de la palabra de Jehová con Oseas. Y dijo Jehová á Oseas: Ve,
tómate una mujer fornicaria, é hijos de fornicaciones: porque la tierra se
dará á fornicar apartándose de Jehová.
3 Fué pues, y tomó á Gomer hija de Diblaim, la cual concibió y le parió un
hijo.
4 Y díjole Jehová: Ponle por nombre Jezreel; porque de aquí á poco yo
visitaré las sangres de Jezreel sobre la casa de Jehú, y haré cesar el reino
de la casa de Israel.
5 Y acaecerá que en aquel día quebraré yo el arco de Israel en el valle de
Jezreel.
6 Y concibió aún, y parió una hija. Y díjole Dios: Ponle por nombre
Lo-ruhama: porque no más tendré misericordia de la casa de Israel, sino que
los quitaré del todo.
7 Mas de la casa de Judá tendré misericordia, y salvarélos en Jehová su
Dios: y no los salvaré con arco, ni con espada, ni con batalla, ni con caballos
ni caballeros.
8 Y después de haber destetado á Lo-ruhama, concibió y parió un hijo.
9 Y dijo Dios: Ponle por nombre Lo-ammi: porque vosotros no sois mi pueblo, ni
yo seré vuestro Dios.
10 Con todo será el número de los hijos de Israel como la arena de la mar, que
ni se puede medir ni contar. Y será, que donde se les ha dicho: Vosotros no
sois mi pueblo, les será dicho: Sois hijos del Dios viviente.
11 Y los hijos de Judá y de Israel serán congregados en uno, y levantarán
para sí una cabeza, y subirán de la tierra: porque el día de Jezreel será
grande.
Capítulo 2
1 DECID á vuestros hermanos, Ammi, y vuestras hermanas, Ruhama:
2 Pleitead con vuestra madre, pleitead; porque ella no es mi mujer, ni yo su
marido; quite pues sus fornicaciones de su rostro, y sus adulterios de entre sus
pechos;
3 No sea que yo la despoje desnuda, y la haga tornar como el día en que nació,
y la ponga como un desierto, y la deje como tierra seca, y la mate de sed.
4 Ni tendré misericordia de sus hijos: porque son hijos de fornicaciones.
5 Porque su madre fornicó; la que los engendró fué avergonzada; porque dijo:
Iré tras mis amantes, que me dan mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite
y mi bebida.
6 Por tanto, he aquí yo cerco tu camino con espinas, y la cercaré con seto, y
no hallará sus caminos.
7 Y seguirá sus amantes, y no los alcanzará; buscarálos, y no los hallará.
Entonces dira: Iré, y volvéreme á mi primer marido; porque mejor me iba
entonces que ahora.
8 Y ella no reconoció que yo le daba el trigo, y el vino, y el aceite, y que
les multipliqué la plata y el oro con que hicieron á Baal.
9 Por tanto yo tornaré, y tomaré mi trigo á su tiempo, y mi vino á su
sazón, y quitaré mi lana y mi lino que había dado para cubrir su desnudez.
10 Y ahora descubriré yo su locura delante de los ojos de sus amantes, y nadie
la librará de mi mano.
11 Y haré cesar todo su gozo, sus fiestas, sus nuevas lunas y sus sábados, y
todas sus festividades.
12 Y haré talar sus vides y sus higueras, de que ha dicho: Mi salario me son,
que me han dado mis amantes. Y reducirélas á un matorral, y las comerán las
bestias del campo.
13 Y visitaré sobre ella los tiempos de los Baales, á los cuales incensaba, y
adornábase de sus zarcillos y de sus joyeles, é íbase tras sus amantes
olvidada de mí, dice Jehová.
14 Empero he aquí, yo la induciré, y la llevaré al desierto, y hablaré á su
corazón.
15 Y daréle sus viñas desde allí, y el valle de Achôr por puerta de
esperanza; y allí cantará como en los tiempos de su juventud, y como en el
día de su subida de la tierra de Egipto.
16 Y será que en aquel tiempo, dice Jehová, me llamarás Marido mío, y nunca
más me llamarás Baali.
17 Porque quitaré de su boca los nombres de los Baales, y nunca más serán
mentados por sus nombres.
18 Y haré por ellos concierto en aquel tiempo con las bestias del campo, y con
las aves del cielo, y con las serpientes de la tierra: y quebraré arco, y
espada, y batalla de la tierra, y harélos dormir seguros.
19 Y te desposaré conmigo para siempre; desposarte he conmigo en justicia, y
juicio, y misericordia, y miseraciones.
20 Y te desposaré conmigo en fe, y conocerás á Jehová.
21 Y será que en aquel tiempo responderé, dice Jehová, yo responderé á los
cielos, y ellos responderán á la tierra;
22 Y la tierra responderá al trigo, y al vino, y al aceite, y ellos
responderán á Jezreel.
23 Y sembraréla para mí en la tierra, y tendré misericordia de Lo-ruhama: y
diré á Lo-ammi: Pueblo mío tú; y él dirá: Dios mío.
Capítulo 3
1 Y DIJOME otra vez Jehová: Ve, ama una mujer amada de su compañero, aunque
adúltera, como el amor de Jehová para con los hijos de Israel; los cuales
miran á dioses ajenos, y aman frascos de vino.
2 Compréla entonces para mí por quince dineros de plata, y un homer y medio de
cebada;
3 Y díjele: Tú estarás por mía muchos días: no fornicarás, ni tomáras
otro varón; ni tampoco yo vendré á ti.
4 Porque muchos días estarán los hijos de Israel sin rey, y sin príncipe, y
sin sacrificio, y sin estatua, y sin ephod, y sin teraphim.
5 Después volverán los hijos de Israel, y buscarán á Jehová su Dios, y á
David su rey; y temerán á Jehová y á su bondad en el fin de los días.
Capítulo 4
1 OID palabra de Jehová, hijos de Israel, porque Jehová pleitea con los
moradores de la tierra; porque no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento
de Dios en la tierra.
2 Perjurar, y mentir, y matar, y hurtar y adulterar prevalecieron, y sangres se
tocaron con sangres.
3 Por lo cual, se enlutará la tierra, y extenuaráse todo morador de ella, con
las bestias del campo, y las aves del cielo: y aun los peces de la mar
fallecerán.
4 Ciertamente hombre no contienda ni reprenda á hombre, porque tu pueblo es
como los que resisten al sacerdote.
5 Caerás por tanto en el día, y caerá también contigo el profeta de noche; y
á tu madre talaré.
6 Mi pueblo fué talado, porque le faltó sabiduría. Porque tú desechaste la
sabiduría, yo te echaré del sacerdocio: y pues que olvidaste la ley de tu
Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.
7 Conforme á su grandeza así pecaron contra mí: trocaré su honra en afrenta.
8 Comen del pecado de mi pueblo, y en su maldad levantan su alma.
9 Tal será el pueblo como el sacerdote: y visitaré sobre él sus caminos, y
pagaréle conforme á sus obras.
10 Y comerán, mas no se hartarán; fornicarán, mas no se aumentarán: porque
dejaron de atender á Jehová.
11 Fornicación, y vino, y mosto quitan el corazón.
12 Mi pueblo á su madero pregunta, y su palo le responde: porque espíritu de
fornicaciones lo engañó, y fornicaron debajo de sus dioses.
13 Sobre las cabezas de los montes sacrificaron, é incensaron sobre los
collados, debajo de encinas, y álamos, y olmos que tuviesen buena sombra: por
tanto, vuestras hijas fornicarán, y adulterarán vuestras nueras.
14 No visitaré sobre vuestras hijas cuando fornicaren, y sobre vuestras nueras
cuando adulteraren: porque ellos ofrecen con las rameras, y con las malas
mujeres sacrifican: por tanto, el pueblo sin entendimiento caerá.
15 Si fornicarés tú, Israel, á lo menos no peque Judá: y no entréis en
Gilgal, ni subáis á Beth-aven; ni juréis, Vive Jehová.
16 Porque como becerra cerrera se apartó Israel: ¿apacentarálos ahora Jehová
como á carneros en anchura?
17 Ephraim es dado á ídolos; déjalo.
18 Su bebida se corrompió; fornicaron pertinazmente: sus príncipes amaron las
dádivas, afrenta de ellos.
19 Atóla el viento en sus alas, y de sus sacrificios serán avergonzados.
Capítulo 5
1 SACERDOTES, oid esto, y estad atentos, casa de Israel; y casa del rey,
escuchad: porque á vosotros es el juicio, pues habéis sido lazo en Mizpa, y
red extendida sobre Tabor.
2 Y haciendo víctimas han bajado hasta el profundo: por tanto yo seré la
corrección de todos ellos.
3 Yo conozco á Ephraim, é Israel no me es desconocido; porque ahora, oh
Ephraim, has fornicado, y se ha contaminado Israel.
4 No pondrán sus pensamientos en volverse á su Dios, porque espíritu de
fornicación está en medio de ellos, y no conocen á Jehová.
5 Y la soberbia de Israel le desmentirá en su cara: é Israel y Ephraim
tropezarán en su pecado: tropezará también Judá con ellos.
6 Con sus ovejas y con sus vacas andarán buscando á Jehová, y no le
hallarán; apartóse de ellos.
7 Contra Jehová prevaricaron, porque hijos extraños han engendrado: ahora los
devorará un mes con sus heredades.
8 Tocad bocina en Gabaa, trompreta en Ramá: sonad tambor en Beth-aven: tras ti,
oh Benjamín.
9 Ephraim será asolado el día del castigo: en las tribus de Israel hice
conocer verdad.
10 Los príncipes de Judá fueron como los que traspasan mojones: derramaré
sobre ellos como agua mi ira.
11 Ephraim es vejado, quebrantado en juicio, porque quiso andar en pos de
mandamientos.
12 Yo pues seré como polilla á Ephraim, y como carcoma á la casa de Judá.
13 Y verá Ephraim su enfermedad, y Judá su llaga: irá entonces Ephraim al
Assur, y enviará al rey Jareb; mas él no os podrá sanar, ni os curará la
llaga.
14 Porque yo seré como león á Ephraim, y como cachorro de león á la casa de
Judá: yo, yo arrebataré, y andaré; tomaré, y no habrá quien liberte.
15 Andaré, y tornaré á mi lugar hasta que conozcan su pecado, y busquen mi
rostro. En su angustia madrugarán á mi.
Capítulo 6
1 VENID y volvámonos á Jehová: que él arrebató, y nos curará; hirió, y
nos vendará.
2 Darános vida después de dos días: al tercer día nos resucitará y
viviremos delante de él.
3 Y conoceremos, y proseguiremos en conocer á Jehová: como el alba está
aparejada su salida, y vendrá á nosotros como la lluvia, como la lluvia
tardía y temprana á la tierra.
4 ¿Qué haré á ti, Ephraim? ¿Qué hare á ti, oh Judá? La piedad vuestra es
como la nube de la mañana, y como el rocío que de madrugada viene.
5 Por esta causa corté con los profetas, con las palabras de mi boca los maté;
y tus juicios serán como luz que sale.
6 Porque misericordia quise, y no sacrificio; y conocimiento de Dios más que
holocaustos.
7 Mas ellos, cual Adam, traspasaron el pacto: allí prevaricaron contra mí.
8 Galaad, ciudad de obradores de iniquidad, ensuciada de sangre.
9 Y como ladrones que esperan á algún hombre, así junta de sacerdotes
mancomunadamente mata en el camino: porque ponen en efecto la abominación.
10 En la casa de Israel he visto suciedad: allí fornicó Ephraim, se contaminó
Israel:
11 También Judá puso en ti una planta, habiendo yo vuelto la cautividad de mi
pueblo.
Capítulo 7
1 ESTANDO yo curando á Israel, descubrióse la iniquidad de Ephraim, y las
maldades de Samaria; porque obraron engaño: y viene el ladrón, y el salteador
despoja de fuera.
2 Y no dicen en su corazón que tengo en la memoria toda su maldad: ahora los
rodearán sus obras; delante de mí están.
3 Con su maldad alegran al rey, y á los príncipes con sus mentiras.
4 Todos ellos adúlteros; son como horno encendido por el hornero, el cual
cesará de avivar después que esté hecha la masa, hasta que esté leuda.
5 El día de nuestro rey los príncipes lo hicieron enfermar con vasos de vino:
extendió su mano con los escarnecedores.
6 Porque aplicaron su corazón, semejante á un horno, á sus artificios: toda
la noche duerme su hornero; á la mañana está encendido como llama de fuego.
7 Todos ellos arden como un horno, y devoraron á sus jueces: cayeron todos sus
reyes: no hay entre ellos quien á mí clame.
8 Ephraim se envolvió con los pueblos; Ephraim fué torta no vuelta.
9 Comieron extraños su sustancia, y él no lo supo; y aun vejez se ha esparcido
por él, y él no lo entendió.
10 Y la soberbia de Israel testificará contra él en su cara: y no se tornaron
á Jehová su Dios, ni lo buscaron con todo esto.
11 Y fué Ephraim como paloma incauta, sin entendimiento: llamarán á Egipto,
acudirán al Asirio.
12 Cuando fueren, extenderé sobre ellos mi red, hacerlos he caer como aves del
cielo; castigarélos conforme á lo que se ha oído en sus congregaciones.
13 Ay de ellos! porque se apartaron de mí: destrucción sobre ellos, porque
contra mí se rebelaron; yo los redimí, y ellos hablaron contra mí mentiras.
14 Y no clamaron a mí con su corazón cuando aullaron sobre sus camas, para el
trigo y el mosto se congregaron, rebeláronse contra mí.
15 Y yo los ceñi, esforcé sus brazos, y contra mí pensaron mal.
16 Tornáronse, mas no al Altísimo: fueron como arco engañoso: cayeron sus
príncipes á cuchillo por la soberbia de su lengua: éste será su escarnio en
la tierra de Egipto.
Capítulo 8
1 PON á tu boca trompeta. Vendrá como águila contra la casa de Jehová,
porque traspasaron mi pacto, y se rebelaron contra mi ley.
2 A mí clamará Israel: Dios mío, te hemos conocido.
3 Israel desamparó el bien: enemigo lo perseguirá.
4 Ellos hicieron reyes, mas no por mí; constituyeron príncipes, mas yo no lo
supe: de su plata y de su oro hicieron ídolos para sí, para ser talados.
5 Tu becerro, oh Samaria, te hizo alejar; encendióse mi enojo contra ellos,
hasta que no pudieron alcanzar inocencia.
6 Porque de Israel es, y artífice lo hizo; que no es Dios: por lo que en
pedazos será deshecho el becerro de Samaria.
7 Porque sembraron viento, y torbellino segarán: no tendrán mies, ni el fruto
hará harina; si la hiciere, extraños la tragarán.
8 Será tragado Israel: presto serán entre las gentes como vaso en que no hay
contentamiento.
9 Porque ellos subieron á Assur, asno montés para sí solo: Ephraim con
salario alquiló amantes.
10 Aunque alquilen á las gentes, ahora las juntaré; y serán un poco afligidos
por la carga del rey y de los príncipes.
11 Porque multiplicó Ephraim altares para pecar, tuvo altares para pecar.
12 Escribíle las grandezas de mi ley, y fueron tenidas por cosas ajenas.
13 En los sacrificios de mis dones sacrificaron carne, y comieron: no los quiso
Jehová: ahora se acordará de su iniquidad, y visitará su pecado; ellos se
tornarán á Egipto.
14 Olvidó pues Israel á su Hacedor, y edificó templos, y Judá multiplicó
ciudades fuertes: mas yo meteré fuego en sus ciudades, el cual devorará sus
palacios.
Capítulo 9
1 No te alegres, oh Israel, hasta saltar de gozo como los pueblos, pues has
fornicado apartándote de tu Dios: amaste salario por todas las eras de trigo.
2 La era y el lagar no los mantedrán; les fallará el mosto.
3 No quedarán en la tierra de Jehová, sino que volverá Ephraim á Egipto, y
á Asiria, donde comerán vianda inmunda.
4 No derramarán vino á Jehová, ni él tomará contento en sus sacrificios;
como pan de enlutados le serán á ellos: todos los que comieren de él, serán
inmundos. Será pues el pan de ellos para si mismos; no entrará en la casa de
Jehová.
5 ¿Qué haréis el día de la solemnidad, y el día de la fiesta de Jehová?
6 Porque, he aquí se fueron ellos á causa de la destrucción: Egipto los
recogerá, Memphis los enterrará: espino poseerá por heredad lo deseable de su
plata, ortiga crecerá en sus moradas.
7 Vinieron los días de la visitación, vinieron los días de la paga;
conocerálo Israel: necio el profeta. insensato el varón de espíritu, á causa
de la multitud de tu maldad, y grande odio.
8 Atalaya es Ephraim para con mi Dios: el profeta es lazo de cazador en todos
sus caminos, odio en la casa de su Dios.
9 Llegaron al profundo, corrompiéronse, como en los días de Gabaa: ahora se
acordará de su iniquidad; visitará su pecado.
10 Como uvas en el desierto hallé á Israel: como la fruta temprana de la
higuera en su principio vi á vuestros padres. Ellos entraron á Baal-peor, y se
apartaron para vergüenza, é hiciéronse abominables como aquello que amaron.
11 Ephraim, cual ave volará su gloria desde el nacimiento, aun desde el vientre
y desde la concepción.
12 Y si llegaren á grandes sus hijos, quitarélos de entre los hombre, porque
ay de ellos también, cuando de ellos me apartare!
13 Ephraim, según veo, es semejante á Tiro, asentada en lugar delicioso: mas
Ephraim sacará sus hijos al matador.
14 Dales, oh Jehová, lo que les has de dar: dales matriz expeliente, y enjutos
pechos.
15 Toda la maldad de ellos fué en Gilgal; allí, pues, les tomé aversión: por
la malicia de sus obras echarélos de mi casa; no los amaré más; todos sus
príncipes son desleales.
16 Ephraim fué herido, secóse su cepa, no hará más fruto: aunque engendren,
yo mataré lo deseable de su vientre.
17 Mi Dios los desechará, porque ellos no le oyeron; y andarán errantes entre
las gentes.
Capítulo 10
1 ES Israel una frondosa viña, haciendo fruto para sí: conforme á la
multiplicación de su fruto multiplicó altares, conforme á la bondad de su
tierra aumentaron sus estatuas.
2 Dividióse su corazón. Ahora serán hallados culpables: él quebrantará sus
altares, asolará sus estatuas.
3 Porque dirán ahora: No tenemos rey, porque no temimos á Jehová: ¿y qué
haría el rey por nosotros?
4 Han hablado palabras jurando en vano al hacer alianza: por tanto, el juicio
florecerá como ajenjo en los surcos del campo.
5 Por las becerras de Beth-aven serán atemorizados los moradores de Samaria:
porque su pueblo lamentará á causa del becerro, y sus sacerdotes que en él se
regocijaban por su gloria, la cual será disipada.
6 Y aun será él llevado á Asiria en presente al rey Jareb: Ephraim será
avergonzado, é Israel será confuso de su consejo.
7 De Samaria fué cortado su rey como la espuma sobre la superficie de las
aguas.
8 Y los altares de Avén serán destruídos, el pecado de Israel; crecerá sobre
sus altares espino y cardo. Y dirán á los montes: Cubridnos; y á los
collados: Caed sobre nosotros.
9 Desde los días de Gabaa has pecado, oh Israel: allí estuvieron: no los tomó
la batalla en Gabaa contra los inicuos.
10 Y los castigaré como deseo: y pueblos se juntarán sobre ellos cuando serán
atados en sus dos surcos.
11 Ephraim es becerra domada, amadora del trillar; mas yo pasaré sobre su
lozana cerviz: yo haré llevar yugo á Ephraim; arará Judá, quebrará sus
terrones Jacob.
12 Sembrad para vosotros en justicia, segad para vosotros en misericordia; arad
para vosotros barbecho: porque es el tiempo de buscar á Jehová, hasta que
venga y os enseñe justicia.
13 Habéis arado impiedad, segasteis iniquidad: comeréis fruto de mentira:
porque confiaste en tu camino, en la multitud de tus fuertes.
14 Por tanto, en tus pueblos se levantará alboroto, y todas tus fortalezas
serán destruídas, como destruyó Salmán á Beth-arbel el día de la batalla:
la madre fué arrojada sobre los hijos.
15 Así hará á vosotros Beth-el por la maldad de vuestra maldad: en la mañana
será del todo cortado el rey de Israel.
Capítulo 11
1 CUANDO Israel era muchacho, yo lo amé, y de Egipto llamé á mi hijo.
2 Como los llamaban, así ellos se iban de su presencia; á los Baales
sacrificaban, y á las esculturas ofrecían sahumerios.
3 Yo con todo eso guiaba en pies al mismo Ephraim, tomándolos de sus brazos; y
no conocieron que yo los cuidaba.
4 Con cuerdas humanas los traje, con cuerdas de amor: y fuí para ellos como los
que alzan el yugo de sobre sus mejillas, y llegué hacia él la comida.
5 No tornará á tierra de Egipto, antes el mismo Assur será su rey, porque no
se quisieron convertir.
6 Y caerá espada sobre sus ciudades, y consumirá sus aldeas; consumirálas á
causa de sus consejos.
7 Entre tanto, está mi pueblo adherido á la rebelión contra mí: aunque lo
llaman al Altísimo, ninguno absolutamente quiere ensalzar le.
8 ¿Cómo tengo de dejarte, oh Ehpraim? ¿he de entregarte yo, Israel? ¿cómo
podré yo hacerte como Adma, ni ponerte como á Zeboim? Mi corazón se revuelve
dentro de mí, inflámanse todas mis conmiseraciones.
9 No ejecutaré el furor de mi ira, no volveré para destruir á Ephraim: porque
Dios soy, y no hombre; el Santo en medio de ti: y no entraré en la ciudad.
10 En pos de Jehová caminarán: él bramará como león: cual león rugirá él
de cierto, y los hijos se moverán azorados del occidente.
11 Como ave se moverán velozmente de Egipto, y de la tierra de Asiria como
paloma; y pondrélos en sus casas, dice Jehová.
12 (H12-1) CERCOME Ephraim con mentira, y la casa de Israel con engaño: mas
Judá aún domina con Dios, y es fiel con los santos.
Capítulo 12
1 (H12-2) Ephraim se apacienta del viento, y sigue al solano: mentira y
destrucción aumenta continuamente; porque hicieron alianza con los Asirios, y
aceite se lleva á Egipto.
2 (H12-3) Pleito tiene Jehová con Judá para visitar á Jacob conforme á sus
caminos: pagarále conforme á sus obras.
3 (H12-4) En el vientre tomó por el calcañar á su hermano, y con su fortaleza
venció al ángel.
4 (H12-5) Venció al ángel, y prevaleció; lloró, y rogóle: en Beth-el le
halló, y allí habló con nosotros.
5 (H12-6) Mas Jehová es Dios de los ejércitos: Jehová es su memorial.
6 (H12-7) Tú pues, conviértete á tu Dios: guarda misericordia y juicio, y en
tu Dios espera siempre.
7 (H12-8) Es mercader que tiene en su mano peso falso, amador de opresión.
8 (H12-9) Y dijo Ephraim: Ciertamente yo he enriquecido, hallado he riquezas
para mí: nadie hallará en mí iniquidad, ni pecado en todos mis trabajos.
9 (H12-10) Empero yo soy Jehová tu Dios desde la tierra de Egipto: aun te haré
morar en tiendas, como en los días de la fiesta.
10 (H12-11) Y hablado he á los profetas, y yo aumenté la profecía, y por mano
de los profetas puse semejanzas.
11 (H12-12) ¿Es Galaad iniquidad? Ciertamente vanidad han sido; en Gilgal
sacrificaron bueyes: y aún son sus altares como montones en los surcos del
campo.
12 (H12-13) Mas Jacob huyó á tierra de Aram, y sirvió Israel por mujer, y por
mujer fué pastor.
13 (H12-14) Y por profeta hizo subir Jehová á Israel de Egipto, y por profeta
fué guardado.
14 (H12-15) Enojado ha Ephraim á Dios con amarguras; por tanto, sus sangres se
derramarán sobre él, y su Señor le pagará su oprobio.
Capítulo 13
1 CUANDO Ephraim hablaba, hubo temor; fué ensalzado en Israel; mas pecó en
Baal, y murió.
2 Y ahora añadieron á su pecado, y de su plata se han hecho según su
entendimiento, estatuas de fundición, ídolos, toda obra de artífices; acerca
de los cuales dicen á los hombres que sacrifican, que besen los becerros.
3 Por tanto serán como la niebla de la mañana, y como el rocío de la
madrugada que se pasa; como el tamo que la tempestad arroja de la era, y como el
humo que de la chimenea sale.
4 Mas yo soy Jehová tu Dios desde la tierra de Egipto: no conocerás pues Dios
fuera de mí, ni otro Salvador sino á mí.
5 Yo te conocí en el desierto, en tierra seca.
6 En sus pastos se hartaron, hartáronse, y ensoberbecióse su corazón: por
esta causa se olvidaron de mí.
7 Por tanto, yo seré para ellos como león; como un leopardo en el camino los
espiaré.
8 Como oso que ha perdido los hijos los encontraré, y romperé las telas de su
corazón, y allí los devoraré como león: bestia del campo los despedazará.
9 Te perdiste, oh Israel, mas en mí está tu ayuda.
10 ¿Dónde está tu rey, para que te guarde con todas tus ciudades? ¿y tus
jueces, de los cuales dijiste: Dame rey y príncipes?
11 Díte rey en mi furor, y quitélo en mi ira.
12 Atada está la maldad de Ephraim; su pecado está guardado.
13 Dolores de mujer de parto le vendrán: es un hijo ignorante, que de otra
manera no estuviera tanto tiempo en el rompimiento de los hijos.
14 De la mano del sepulcro los redimiré, librarélos de la muerte. Oh muerte,
yo seré tu muerte; y seré tu destrucción, oh sepulcro; arrepentimiento será
escondido de mis ojos.
15 Aunque él fructificará entre los hermanos, vendrá el solano, viento de
Jehová, subiendo de la parte del desierto, y secarse ha su vena, y secaráse su
manadero: él saqueará el tesoro de todas las preciosas alhajas.
16 Samaria será asolada, porque se rebeló contra su Dios: caerán á cuchillo:
sus niños serán estrellados, y su preñadas serán abiertas.
Capítulo 14
1 CONVIÉRTETE, oh Israel, á Jehová tu Dios: porque por tu pecado has caído.
2 Tomad con vosotros palabras, y convertíos á Jehová, y decidle: Quita toda
iniquidad, y acepta el bien, y daremos becerros de nuestros labios.
3 No nos librará Assur; no subiremos sobre caballos, ni nunca más diremos á
la obra de nuestras manos: Dioses nuestros: porque en ti el huérfano alcanzará
misericordia.
4 Yo medicinaré su rebelión, amarélos de voluntad: porque mi furor se apartó
de ellos.
5 Yo seré á Israel como rocío; él florecerá como lirio, y extenderá sus
raíces como el Líbano.
6 Extenderse han sus ramos, y será su gloria como la de la oliva, y olerá como
el Líbano.
7 Volverán, y se sentarán bajo de su sombra: serán vivificados como trigo, y
florecerán como la vid: su olor, como de vino del Líbano.
8 Ephraim dirá: ¿Qué más tendré ya con los ídolos? Yo lo oiré, y miraré;
yo seré á él como la haya verde: de mí será hallado tu fruto.
9 ¿Quién es sabio para que entienda esto, y prudente para que los sepa? Porque
los caminos del Jehová son derechos, y los justos andarán por ellos: mas los
rebeldes en ellos caerán.