37_Libro_El_profeta_Hageo

Haggeo

Capítulo 1

1 EN el año segundo del rey Darío en el mes sexto, en el primer día del mes,
fué palabra de Jehová, por mano del profeta Haggeo, á Zorobabel hijo de
Sealtiel, gobernador de Judá, y á Josué hijo de Josadac, gran sacerdote,
diciendo:
2 Jehová de los ejércitos habla así, diciendo: Este pueblo dice: No es aún
venido el tiempo, el tiempo de que la casa de Jehová sea reedificada.
3 Fué pues palabra de Jehová por mano del profeta Haggeo, diciendo:
4 ¿Es para vosotros tiempo, para vosotros, de morar en vuestras casas
enmaderadas, y esta casa está desierta?
5 Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Pensad bien sobre vuestros
caminos.
6 Sembráis mucho, y encerráis poco; coméis, y no os hartáis; bebéis, y no
os saciáis; os vestís, y no os calentáis; y el que anda á jornal recibe su
jornal en trapo horadado.
7 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad sobre vuestros caminos.
8 Subid al monte, y traed madera, y reedificad la casa; y pondré en ella, mi
voluntad, y seré honrado, ha dicho Jehová.
9 Buscáis mucho, y halláis poco; y encerráis en casa, y soplo en ello. ¿Por
qué? dice Jehová de los ejércitos. Por cuanto mi casa está desierta, y cada
uno de vosotros corre á su propia casa.
10 Por eso se detuvo de los cielos sobre vosotros la lluvia, y la tierra detuvo
sus frutos.
11 Y llamé la sequedad sobre esta tierra, y sobre los montes, y sobre el trigo,
y sobre el vino, y sobre el aceite, y sobre todo lo que la tierra produce, y
sobre los hombres sobre y las bestias, y sobre todo trabajo de manos.
12 Y oyó Zorobabel hijo de Sealtiel, y Josué hijo de Josadac, gran sacerdote,
y todo el demás pueblo, la voz de Jehová su Dios, y las palabras del porfeta
Haggeo, como lo había enviado Jehová el Dios de ellos; y temió el pueblo
delante de Jehová.
13 Entonces Haggeo, enviado de Jehová, habló por mandado de Jehová, al
pueblo, diciendo: Yo soy con vosotros, dice Jehová.
14 Y despertó Jehová el espíritu de Zorobabel hijo de Sealtiel, gobernador de
Judá, y el espíritu de Josué hijo de Josadac, gran sacerdote, y el espíritu
de todo el resto del pueblo; y vinieron é hicieron obra en la casa de Jehová
de los ejércitos, su Dios.
15 En el día veinte y cuatro del mes sexto, en el segundo año del rey Darío.

Capítulo 2

1 EN el mes séptimo, á los veinte y uno del mes, fué palabra de Jehová por
mano del profeta Haggeo, diciendo:
2 Habla ahora á Zorobabel hijo de Sealtiel, gobernador de Judá, y á Josué
hijo de Josadac, gran sacerdote, y al resto del pueblo, diciendo:
3 ¿Quién ha quedado entre vosotros que haya visto esta casa en su primera
gloria, y cual ahora la veis? ¿No es ella como nada delante de vuestros ojos?
4 Pues ahora, Zorobabel, esfuérzate, dice Jehová; esfuérzate también Josué,
hijo de Josadac, gran sacerdote; y cobra ánimo, pueblo todo de la tierra, dice
Jehová, y obrad: porque yo soy con vosotros, dice Jehová de los ejércitos.
5 Según el pacto que concerté con vosotros a vuestra salida de Egipto, así mi
espíritu estará en medio de vosotros: no temáis.
6 Porque así dice Jehová de los ejércitos: De aquí á poco aun haré yo
temblar los cielos y la tierra, y la mar y la seca:
7 Y haré temblar á todas las gentes, y vendrá el Deseado de todas las gentes;
y henchiré esta casa de gloria, ha dicho Jehová de los ejércitos.
8 Mía es la plata, y mío el oro, dice Jehová de los ejércitos.
9 La gloria de aquesta casa postrera será mayor que la de la primera, ha dicho
Jehová de los ejércitos; y daré paz en este lugar, dice Jehová de los
ejércitos.
10 A veinticuatro del noveno mes, en el segundo año de Darío, fué palabra de
Jehová por mano del profeta Haggeo, diciendo:
11 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Pregunta ahora á los sacerdotes
acerca de la ley, diciendo:
12 Si llevare alguno las carnes sagradas en la falda de su ropa, y con el vuelo
de ella tocare el pan, ó la vianda, ó el vino, ó el aceite, ú otra cualquier
comida, ¿será santificado? Y respondieron los sacerdotes, y dijeron: No.
13 Y dijo Haggeo: Si un inmundo á causa de cuerpo muerto tocare alguna cosa de
éstas, ¿será inmunda? Y respondieron los sacerdotes, y dijeron: Inmunda
será.
14 Y respondió Haggeo y dijo: Así es este pueblo, y esta gente, delante de
mí, dice Jehová; y asimismo toda obra de sus manos; y todo lo que aquí
ofrecen es inmundo.
15 Ahora pues, poned vuestro corazón desde este día en adelante, antes que
pusiesen piedra sobre piedra en el templo de Jehová,
16 Antes que fuesen estas cosas, venían al montón de veinte hanegas, y había
diez; venían al lagar para sacar cincuenta cántaros del lagar, y había
veinte.
17 Os herí con viento solano, y con tizoncillo, y con granizo en toda obra de
vuestras manos; mas no os convertisteis á mí, dice Jehová.
18 Pues poned ahora vuestro corazón desde este día en adelante, desde el día
veinticuatro del noveno mes, desde el día que se echó el cimiento al templo de
Jehová; poned vuestro corazón.
19 ¿Aun no está la simiente en el granero? ni la vid, ni la higuera, ni el
granado, ni el árbol de la oliva ha todavía florecido: mas desde aqueste día
daré bendición.
20 Y fué segunda vez palabra de Jehová á Haggeo, á los veinticuatro del
mismo mes, diciendo:
21 Habla á Zorobabel, gobernador de Judá, diciendo: Yo haré temblar los
cielos y la tierra;
22 Y trastornaré el trono de los reinos, y destruiré la fuerza del reino de
las gentes; y trastornaré el carro, y los que en él suben; y vendrán abajo
los caballos, y los que en ellos montan, cada cual por la espada de su hermano.
23 En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, te tomaré, oh Zorobabel, hijo
de Sealtiel, siervo mío, dice Jehová, y ponerte he como anillo de sellar:
porque yo te escogí, dice Jehová de los ejércitos.

Similar Posts

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *